Poner en valor la energía cultural del sistema implica reconocer que todos los actores cuentan con experiencias, conocimientos, visiones, perspectivas, temores, preguntas, dudas.
La
participación efectiva en la gestión forestal implica reconocer las siguientes
características: i) Debe poner en valor la energía cultural del sistema, ii)
debe reforzar el concepto y la práctica de la corresponsabilidad en la gestión
forestal y iii) debe inscribirse en el marco de la sustentabilidad.
Reforzar
el concepto y la práctica de la corresponsabilidad en la gestión forestal
significa que tanto autoridades y sociedad civil tenemos la obligación de velar
que las decisiones que se tomen en el sistema signifiquen el aprovechamiento
sostenible y la conservación de los bosques en el marco de una gestión
democrática, transparente y efectiva. En todo sistema existen posiciones, intereses
y necesidades y es algo que no se puede negar, el tema está en cómo se procesan
de tal manera que la decisión resultante de un proceso participativo guarde el
equilibrio entre los intereses individuales y los intereses colectivos. Esto
hay que inscribirlo en un contexto de interdependencia de derechos en el que
también se reconocen los derechos de la naturaleza.


